“He perdido a dos hijas, una de 22 y la otra de 12 años, Graciela y Rosa, esta ultima por problemas de hígado. Los análisis que ha hecho el municipio sobre mi estero dicen que la contaminación es enorme, pero la empresa dice que ella no contamina, que el agua de formación no es dañina, que se puede tomar no mas, porque tiene proteínas, vitaminas, y hasta leche debe tener porque produce espuma¨. Esto me lo dijeron en el Departamento Legal de Petroecuador en mayo del 2001. Mis hijas muertas no fueron bien diagnosticadas, no sé de qué murieron, y los animales…Petroecuador me exige pruebas de que ellos me los han contaminado. El agua que bebemos esta a 30 metros del estero contaminado, no sé si me afectara igual. Trabajo en el Comité de Afectados”
(Fila. Mashumar. Dayuma. Estación Auca Sur.) |