Proyecto Castor, ¿La ciudadanía paga de nuevo?

El grupo empresarial ACS da pasos para renunciar al proyecto Castor, tal y como se ha dado a conocer hoy. Todo parece indicar que, una vez más, serán los contribuyentes quienes sufraguen la cara apuesta por las energías sucias y los proyectos temerarios. Ecologistas en Acción advierte que las empresas responsables no tendrán ninguna pérdida económica. Castor no es un caso aislado, se trata de un proyecto más de endeudamiento ilegítimo en beneficio de las élites empresariales y financieras, denuncia el Observatorio de la Deuda en la Globalización.

La empresa Escal UGS, participada por ACS, ha anunciado su decisión de renunciar a la concesión de explotación del almacenamiento subterráneo de gas natural en el Mediterráneo. Necesita la autorización del Banco Europeo de Inversiones (BEI) y de los titulares de los 1.400 millones de euros en bonos emitidos en julio del año pasado.

Poco después de esa emisión comenzó la cadena de movimientos sísmicos en la costa levantina que se relacionó directamente la inyección de gas bajo la plataforma Castor. Los estudios corroboran este vínculo así como el hecho de que no se hicieron los estudios previos necesarios a la instalación de la plataforma, tal y como Ecologistas en Acción advirtió en los primeros pasos del proyecto. Y la plataforma, cuya reapertura parece muy improbable, va a recaer previsiblemente sobre las arcas públicas, algo que ya se había denunciado.

El pasado mes de octubre, varias organizaciones de la sociedad civil, como Ecologistas en Acción, el Observatorio de la Deuda en la Globalización o la Plataforma Ciutadana en Defensa de les Terres del Sénia, enviaron una carta abierta al BEI y a la Comisión Europea.

Una segunda carta, esta vez apoyada también por organizaciones europeas, denunciaba el mecanismo financiero de los Project Bonds con el que se hizo posible la refinanciación del Proyecto Castor, sin riesgos para las empresas. La cláusula 14 de la concesión del proyecto obliga a la retribución, por parte del Estado, sobre el valor de las instalaciones si la plataforma no se vuelve a abrir.

Se veía venir el anuncio de renuncia. Distintas calificadoras de riesgo habían rebajado hace pocos días el valor de los bonos de Escal UGS al nivel de bono basura (BB+) por las dudas de que pudiera hacer frente al pago pendiente a sus acreedores de los intereses generados por la emisión de bonos. Por eso han iniciado los primeros pasos para no hacer frente a esta deuda. Otros correrán previsiblemente con los gastos gracias a las leoninas condiciones que imponen los Projetct Bonds.

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