Qué está pasando en Grecia? 3 de mayo de 2013 A las 20h en el Ateneu Rosa de Foc (C Robí 5 Vila de Gràcia (BCN) )
Hablaremos sobre qué está pasando en Grecia, intentaremos responder a las preguntas que tengáis y debatiremos sobre qué nos diferencia y qué nos acerca cada vez más a Grecia
El año 1961, los ministros de finanzas y los gobernadores de los bancos centrales de los EEUU y de nueve países Europeos (es decir, de los diez países más ricos de la OCDE, más Suiza), se encontraron en una reunión bautizada con el nombre de G10. El G10 se constituyó como un "club" exclusivo pensado para permitir a los países del centro del sistema buscar soluciones a los problemas de sus balanzas de pagos. Este grupo estaba, sin embargo, dominado por los países europeos, hecho que impedía a los EEUU imponer sus puntos de vista. El año 1971 EEUU decidió decidir unilateralmente romper el sistema de tipos de cambio fijados el año 1944 en Bretton Woods, para hacer frente a la creciente inflación y a los problemas de la balanza de pagos. Esta rotura fue el fin del sistema de tipos de cambio fijos sobre el cual se basaba el sistema financiero internacional. A este hecho se sumó la crisis del petróleo, que explotó en 1973 con la subida de los precios del barril de petróleo. Frente a esta situación, los países del G10 fueron incapaces de encontrar salidas comunes viables.
En este contexto, el 25 de marzo de 1973, George Shultz, secretario del Tesoro de EEUU, convocó a los ministros de finanzas francés, británico y alemán a una discusión informal en Washington, en la biblioteca de la Casa Banca. A partir de aquella reunión se iniciaron un conjunto de discusiones entre los ministros de finanzas de EEUU, Francia, Japón, Alemania y el Reino Unido. Este grupo informal, pronto recibió el nombre de G5. Fue entre el 15 y el 17 de noviembre de 1975, a iniciativa del presidente francés Valéry Giscard de Estaing, que se convocó una reunión de los jefes de estado de aquellos 5 países más Italia. El año siguiente, se repitió la reunión en Puerto Rico (EEUU) y, a raíz de las presiones de EEUU para limitar el poder europeo dentro de este grupo, se añadió Canadá. Nacía así de forma oficial el G7.
A lo largo de los años desde 1976, el G7 ha realizado reuniones anuales de dos días donde asisten los jefes de estado de los países más industrializados, a los que se ha unido un representante de la Unión Europea (desde la cumbre de Londres). El G7 también hace referencia a reuniones de los ministros de economía y relaciones exteriores, y en ocasiones otras como las de medioambiente, trabajo, comercio, etc., ampliando así cada vez más su ámbito de discusión, incluyendo temas diferentes en la agenda año tras año. Desde 1998, en la cumbre de Birmingham, las cumbres anuales de los G7/G8 comprenden solo las reuniones de los jefes de estado, mientras que los ministros de economía y relaciones exteriores se encuentran antes en reuniones preparatorias.
Desde 1991, con la desintegración de la URSS, Rusia ha estado invitada a participar de forma parcial a algunas reuniones del G7. Esta participación se hizo anual en la cumbre de Denver, en 1997, pese a que hasta 2002 Rusia ha podido asistir solo a las discusiones políticas, mientras que ha sido excluida de las discusiones sobre temas de economía y finanzas. En la última cumbre, que tuvo lugar en Kananaskis (Canadá), el G7 se convirtió definitivamente en G8, con la admisión de Rusia como miembro de pleno derecho a todas las discusiones. Este hecho ha sido considerado como un premio por el esfuerzo de Rusia por incorporarse a la economía de mercado. Hay que tener en cuenta que Rusia no está entre las 8 primeras economías industrializadas del mundo (lo que teóricamente define al G8), ni siquiera entre las 10 primeras. No obstante, el hecho de que sea una potencia nuclear seguramente ha influido en la entrada de este país en el club de los países más poderosos del planeta.
Los últimos años, las reuniones del G8 se han convertido en un foco de muy diversas protestas por parte de movimientos sociales. Desde 1998, en la cumbre de Birmingham (o incluso en las anteriores, pero en menor medida), movimientos sociales de distinto tipo se han dado cita para movilizarse en contra de las políticas impulsadas del G8, de la falta de democracia que significa la existencia de este grupo, de la falta de transparencia, etc. En Génova, en julio de 2001, se dieron las movilizaciones más masivas y también la represión más violenta por parte de la policía. Los líderes del G8 se reunieron en una ciudad dividida entre la zona roja, cerrada por vallas casi infranqueables, y el resto de la ciudad tomada por los manifestantes. Fuera de la zona roja se libró una verdadera batalla, en gran medida debido a la fuerte represión que las fuerzas policiales ejercieron contra los y las manifestantes. El resultado fue de un manifestante muerto, miles de heridos y centenares de detenidos.
Ya en Génova, el presidente canadiense, que recibiría al año siguiente la cumbre, anunció que se buscaría un lugar inaccesible para los manifestantes. Kananaskis, un centro de esquí en las montañas de Canadá, fue el lugar escogido. Efectivamente. la cumbre de Kananaskis se desarrolló sin "problemas", pese a que las manifestaciones, mucho menos numerosas que en Génova, siguieron en las ciudades cercanas como Calgary. La siguiente cita del G8 fue en Francia, en Junio de 2003, en Evian-des-baigns, un resort también de difícil acceso en los Alpes Franceses, en la frontera con Suiza. Evia vivió también masivas manifestaciones y acciones de protesta, con una fuerte represión policial de algunas de las acciones. La cumbre de 2004, celebrada en Estados Unidos, en la isla de Sea Island (en Georgia), pasó casi desapercibida, con movilizaciones bastante minoritarias, sobre todo a raíz del elevado grado de represión de los movimientos sociales que se vive en el país desde el 11-S.
Con respecto al contenido de estas últimas Cumbres, el tema del desarrollo, la lucha contra la pobreza y el alivio de la deuda han ido cobrando importancia a medida que han pasado los años. La presión social y mediática que ha impuesto las movilizaciones ha obligado al G8 a dedicar cada vez más tiempo a estos temas. Aun cuando en el fondo han continuado con las recetas de siempre: más liberalización comercial, más privatizaciones, más seguridad (más lucha contra el terrorismo) ... en definitiva, más neoliberalismo.
El tema de la lucha contra la pobreza y, en especial, el alivio de la deuda marcó la agenda de la Cumbre de 2005, celebrada en julio en Gelaneagles (Escocia, Reino Unido). Toni Blair quiso contrarrestar la imagen heredada de la participación británica en la Invasión de Iraq con una agenda eminentemente social y ambiental (también el tema de Kioto estuvo a la agenda). La Cumbre levantó muchas espectativas entre algunos sectores de ONGs, y se organizaron masivas movilizaciones en muchas partes del mundo con motivo de la cumbre. A las movilizaciones se añadieron a última hora los conciertos del Live8 (una revisión de aquel LiveAid de 1984) promovido por Bob Geldof y Bono (U2). La Cumbre acabó marcada también por los atentados de AlQaeda en Londres el segundo día de la reunión. Finalmente, los resultados de la cumbre fueron nuevamente decepcionants para todo el mundo (o casi todo el mundo, puesto que Geldof y Bono se mostraban suficientemente satisfechos), y el G8 siguió en su línea: "Business as usual".