Este tipo de deudas son las que se acumulan como consecuencia de actos de corrupción. Son deudas de corrupción:
- Los fondos tomados por los Estados y desviados directamente a las cuentas personales de los gobernantes, funcionarios públicos o sus cómplices;
- Los casos en los que el dinero que se paga en concepto de soborno se termina compensando con algún tipo de maniobra que aumenta la deuda externa de los países deudores;
- Los fondos prestados para costear “caprichos públicos” de los gobernantes; etc.
¿Qué es la corrupción?
La corrupción consiste en la utilización de las funciones y los medios públicos en provecho privado de sus administradores o asociados.
En todo acto de corrupción hay siempre una parte que paga u ofrece pagar y una contraparte, un funcionario público, que recibe o solicita recibir un pago a cambio de hacer o dejar de hacer un determinado acto público. La corrupción requiere la implicación de por lo menos dos partes: el corruptor y el corrupto. El que paga y el que recibe el pago. Aunque, por lo general, el tercer actor involucrado en un acto de corrupción es el banco que toma el depósito del dinero obtenido ilícitamente y/o el que gestiona su inversión y el ocultamiento de su origen.
Efectivamente, el modo tradicional de pagar sobornos es depositar dinero en una cuenta abierta en algún paraíso fiscal a nombre del beneficiario o de alguna firma fantasma (inexistente) de la que ese beneficiario y sus parientes cercanos suelen ser parte del directorio. Los bancos que reciben los depósitos ilegales son cómplices de estas maniobras porque en general son los que financian la corrupción.
Las operaciones recientemente descubiertas del estadounidense Riggs Bank con el dinero del ex dictador chileno Augusto Pinochet y del presidente de Guinea Ecuatorial, el general Teodoro Obiang Nguema Mbasogo, evidencian que los bancos participan activamente en los actos de corrupción o en su encubrimiento. Además, el pasado octubre de 2006 Suiza bloqueaba cuentas millonarias del ex jefe de los servicios secretos peruanos Vladimiro Montesinos, del ex dictador haitiano Jean-Claude Duvalier y del congoleño Mobutu Sese Seko.
Concesión de proyectos, habilitación de negocios y sobornos
-
Las compañías de los países industrializados utilizan los sobornos para lograr:
-
La exportación de sus productos o servicios a los países en desarrollo;
-
La ejecución de proyectos; o
-
La adquisición de empresas en el Sur.
Pero son los pueblos de los países en los que operan estas empresas los que pagan el precio de los sobornos. Y para asegurarse de que recuperan lo que pagaron por el soborno, las empresas utilizan varios mecanismos:
En el caso de las exportaciones o de la ejecución de proyectos, aplican sobreprecios a lo s insumos o servicios comercializados. Se estima que la corrupción aumenta en promedio un 20-30% el costo de las provisiones que se adquieren. En algunos países asiáticos, según datos del Banco Asiático de Desarrollo, la corrupción incrementa en un 100% el costo de las mercancías y los servicios.
En el caso de la adquisición de empresas o contratos de explotación de recursos estratégicos los sobornos se compensan con la venta de dichos negocios a un precio vil, o con la asunción por parte del Estado cedente de las deudas de la empresa que se privatiza.
La complicidad de las ECAs
Debido a la feroz competencia que libran las empresas industriales por colocar sus insumos y servicios o por adquirir concesiones de jugosos negocios en el Sur, las ECA (Agencias de Crédito a la Exportación de los gobiernos del Norte) han hecho sistemáticamente “la vista gorda” a la corrupción desatada en el campo de batalla, convirtiéndose en verdaderas cómplices del manto de impunidad echado sobre los responsables.
La complicidad de las ECAs es evidente cuando pagan los seguros reclamados por empresas cuyos contratos fueron cancelados por los gobiernos del Sur por haber pagado sobornos para obtenerlos. Más aún, las ECAs son responsables de presionar a los gobiernos receptores de los proyectos para que abandonen todo tipo de investigaciones sobre hechos de corrupción que involucran a las compañías respaldadas por ellas. Los cambios radicales de gobierno en el Sur son el escenario común de este tipo de controversias.
Otra de las formas en que las ECAs cubren a las empresas corruptas es ignorando su historial (de corrupción), dejando de investigar los actos de esta naturaleza denunciados y volviendo a negociar con dichas empresas una y otra vez a pesar de las acusaciones.
Caprichos Públicos
La corrupción también ha valido para alimentar vanidades personales cuando los gobernantes han realizado gastos con fondos públicos pero para satisfacer deseos privados.
En Costa de Marfil, por ejemplo, el ex Presidente Houphouët-Boigny gastó 350 millones de dólares en la construcción y consagración de una réplica de la basílica de San Pedro en plena sabana africana.